▪️Soldados de la 27 Zona Militar y Guardia Nacional apremian en liberar la carretera 200 San Marcos – Pinotepa Nacional
Por: Jorge Nava
Los estragos del huracán Erick en la región Costa Chica del estado de Guerrero son palpables desde Cuajinicuilapa hacia Punta Maldonado, Oaxaca; desde la perspectiva personal, se puede calificar o atribuir cúal es el mayor daño, pero es la naturaleza una vez más, sin negar que a algunas viviendas las ráfagas de viento de 80 kilómetros por hora arrancaron como hojas de papel las láminas galvanizadas de precarias viviendas, la lluvia cortó algunos caminos, sin embargo son innumerables los enormes árboles que crecieron y se desarrollaron a lo largo de la carretera nacional Acapulco – Pinotepa Nacional que fueron derribados, cortados de ramas, arrancados o arbustos de menor tamaño doblegados como si una mano gigante los hubiera constreñido.
Se pudo constatar en un recorrido que la 27 Zona Militar, Pie de la Cuesta, Guerrero, organizó para informar de las acciones de apoyo a las poblaciones afectadas por el huracán que llegó a alcanzar categoría 4, cuando los pronósticos fueron de 3; a su vez postes de luz y de telefonía fueron los otros servicios afectados que dejaron sin ambos servicios a decenas de familias todavía sin dimensionar los daños, salvoconducto que ya las autoridades de los tres niveles de gobierno informaron que hubo saldo blanco.
En el municipio de Cuajinicuilapa al pasar por la zona fue notorio observar como las láminas galvanizadas fueron arrancadas, dobladas, casi arrugadas, algunas llevadas a lugares lejanos de su colocación, postes de concreto de la Comisión Federal de Electricidad quebrados, lo mismo postes de telefonía, cables, espectaculares.
En algunas zonas de Cuajinicuilapa el servicio de energía eléctrica se suspendió por las afectaciones a la red, lo mismo hacia la localidad de Montecillos con más de mil habitantes.
En la Autopista 200 B de la carretera Pinotepa Nacional – Acapulco, justo en la localidad de San Isidro, debido a enormes árboles derribados el tránsito de automovilistas se vio interrumpido, allí efectivos de la 27 Zona Militar apremiaban a cortar ramas con machetes, talar troncos con motosierras y a retirar los desechos a la orilla de la vía para que el tránsito de vehículos pudiera fluir, pues vehículos pesados como tráilers de empresas como Marinela y Bimbo, lo mismo que particulares quedaron varados en enormes filas.
Allí, Nabor Miguel Aragón Jiménez habló de las afectaciones a la infraestructura carretera, asimismo informó que era en la localidad de San Nicolás donde muchas personas quedaron atrapadas en una zona considerada de alto riesgo, pues sus casas fueron edificadas cerca de un barranco, son viviendas de lámina y muchos de ellos tuvieron que acudir a refugios.
El objetivo era llegar a Punta Maldonado, sin embargo por cuestiones técnicas sólo se pudo llegar a la localidad de Montecillos, donde la población de más de mil habitantes se quedó sin luz, apenas algunas viviendas el viento arrancó las láminas galvanizadas, allí Guadalupe Abarca Ramírez quien relató que no se fue a un refugio porque se sentían protegidos en la vivienda de material de su familia, pero se quejó que no había ayuda del gobierno y que solo habían comido huevo con frijoles.
Aunque la vivienda de ella y su familia es una tienda, afirmó a reporteros que para este viernes no tenían ningún alimento e iban a ver qué comían, pero sí urgió a que el gobierno les brinde apoyos.
Abarca Ramírez negó que se les brindara información previa sobre el huracán que a las 3 de la mañana hizo sentir su poder e infringir miedo, dijo que solo supieron por Facebook.
Bellamil Itzel Santos Ramírez, es otra habitante de Montecillos, que cómo le fue en el huracán dijo “pues un poquito feo estuvo y pues gracias a Dios no pasó nada, más que unas láminas volaron. Bueno, de los techos y de unos árboles encima de la casa”.
Definió que la urgencia más inmediata de ayuda es que les den láminas, a su vez dijo que “aquí no ha llegado ningún apoyo”.
Las indicaciones al personal militar por parte del General de Brigada Estado Mayor, Andrés Ojeda Ramírez, comandante de la 27 Zona Militar, Pie de la Cuesta Guerrero, fueron seguir las instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum de apoyar en lo inmediato a civiles por los daños ocasionados por el fenómeno climático.
