Por: Misael Habana de los Santos

Los medios de comunicación nacionales han dado mucha relevancia e importancia a este evento que aconteció en la capital del estado, y con justa razón, no es cualquier cosa.

Se trata del asesinato del presidente municipal de la capital del estado, un hecho que, en un principio, se manejó con mucho cuidado.

Incluso, los medios de comunicación cubrieron el evento de manera reservada, mientras que las redes sociales volvieron a ser el actor principal en esta situación, rebasando a los medios tradicionales.

Fue a través de las redes sociales como empezó a circular la información, primero como rumor y después como un evento confirmado, sin que las autoridades hubieran verificado los hechos.

En ese momento, todo el mundo en las redes compartía imágenes, textos, opiniones y condenas.

Este martes en la conferencia mañanera del pueblo, el secretario de Seguridad Pública, Omar García Harfuch, ratificó la versión que ya circulaba en las redes sociales.

Es importante lo que dijo Harfuch porque, además, deslinda algunas responsabilidades que la opinión pública había adjudicado a los actores políticos locales.

Harfuch informó que el presidente municipal de Chilpancingo acudió solo a una comunidad cercana a la ciudad capital, sin ninguna escolta, chofer o personal de la Guardia Nacional, ya que no tenía guardias asignados oficialmente.

No hay ningún registro, según la Secretaría de Seguridad, que indique que se le asignaron efectivos de la Guardia Nacional para su protección.

Toda solicitud de guardias debe realizarse ante esa secretaría. Esta declaración contradice lo afirmado por algunos actores del Partido de la Revolución Democrática (PRD), quienes aseguraron que el presidente municipal contaba con seguridad con efectivos de la Policía del estado , lo que fue negado por la Secretaría de Seguridad.

Lo que sí mencionó Harfuch es que el alcalde acudió solo a esa comunidad. A partir de aquí surgen una serie de preguntas: ¿Por qué fue a una reunión sin protección siendo el presidente municipal de Chilpancingo? ¿Se trataba de una reunión entre amigos y conocidos? ¿O fue amenazado para asistir a dicha reunión?

Estas interrogantes no fueron aclaradas por el secretario de Seguridad, quien indicó que dar más detalles podría afectar la investigación en curso, el argumento que suele utilizarse en estos casos.

Sin embargo, este martes el diario nacional Reforma publica una nota que podría aportar más elementos a la versión oficial. El titular de la nota es contundente: “Apunta a pugna con Los Ardillos muerte de presidente municipal”, y en letras grandes, la frase: “Tras narco reunión, decapitan a alcalde”. Como sumario agrega: “Se reunió Arcos con criminales de Chilpancingo y estaba sin escolta”.

La nota, firmada por el equipo editorial de Reforma, menciona que “el alcalde aliancista del PRD-PAN de Chilpancingo, Alejandro Arcos, se reunió con un integrante del grupo criminal Los Ardillos, según revelaron fuentes del gobierno federal, aunque no precisaron la fecha del encuentro. El alcalde acudió a la reunión sin ningún tipo de vigilancia. Seis días después de tomar posesión, apareció decapitado. Una presunta diferencia entre el edil de la alianza opositora y los criminales liderados por los hermanos Celso e Iván Ortega Jiménez parece ser el móvil de su ejecución.

Arcos acudió a la colonia Plan de Ayala para evaluar los daños provocados por el huracán. Más tarde se le esperaba en la comunidad de Tixtla, pero nunca llegó. Sus restos fueron encontrados en la colonia Villa del Roble, dentro de una camioneta. Esta forma de asesinato es un mensaje vinculado al grupo Los Ardillos, dedicado al narcotráfico y la extorsión en la capital de Guerrero.

Alejandro Arcos, de 43 años, fue el único político que, en la pasada campaña electoral, pudo hacer proselitismo en las comunidades del valle de Ocotito y una parte de la sierra de este municipio, donde opera el grupo criminal Los Ardillos. Sus contendientes de Morena, PT y MC no pudieron ingresar a estos territorios.” Hasta aquí la nota del periódico Reforma.

El líder estatal del PRD, Mario Ruiz, exigió que la Fiscalía atraiga el caso del asesinato y aseguró que, en la última conversación que tuvo con Arcos Catalán, un día antes de su desaparición, este no le manifestó que estuviera recibiendo amenazas que atentarían contra su seguridad y su vida.

Por la relevancia del hecho , la decapitación del presidente municipal de la capital del estado de Guerrero, Chilpancingo, muchos de los interrogantes planteados aquí se irán despejando para saber la verdad de lo que llevó al joven político perredista, Alejandro Arcos Catalán, a perder la vida de esa manera.

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