Por Jorge Nava

El exfuncionario y empresario hace un llamado a la unidad entre gobierno y sector privado para rescatar la imagen urbana del puerto; asegura que su participación política es un homenaje al legado de su hermano asesinado y un respaldo total al proyecto de la presidenta Claudia Sheinbaum.

El diputado federal por Morena, Javier Taja confirmó su decisión de buscar la presidencia municipal de Acapulco en el próximo proceso electoral. El aspirante reveló que su integración a las filas de Morena no fue una casualidad, sino una respuesta directa a la invitación de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo tras el trágico asesinato de su hermano, Ricardo Taja Ramírez.

«Hoy represento con mucho honor y orgullo a mi hermano Ricardo; lo hago por ese suceso trágico y para darle continuidad con dignidad a su memoria», afirmó ante medios de comunicación.

Javier Taja subrayó que su proyecto busca convertirlo en un aliado estratégico tanto de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda como del Gobierno Federal.

Propuso la creación de mesas de recursos que impulsen la infraestructura necesaria para reactivar la economía local, la cual —reconoció— aún se encuentra en un proceso crítico de recuperación.

En este sentido, hizo un llamado enérgico a la corresponsabilidad empresarial, señalando que el rescate de la Costera y la imagen urbana no debe recaer exclusivamente en el presupuesto público.

«No todo puede quedar en manos del gobierno; cada empresario es responsable de limpiar su banqueta, arreglar su fachada y pintar su negocio», sentenció.

Respecto a la situación de abandono que impera en propiedades emblemáticas como el Frontón, la Plaza de Toros y diversos hoteles, Taja propuso una alianza tripartita (Municipal, Estatal y Federal) para recuperar dichos inmuebles, ya sea mediante la atracción de nueva inversión o la adquisición directa por parte del Estado para mejorar el entorno urbano.

Asimismo, celebró el anuncio de la remodelación del Centro Internacional Acapulco (CICI) por parte del Gobierno del Estado, calificándolo como una obra necesaria y de gran impacto para el puerto.

Al ser cuestionado sobre la seguridad y los riesgos de realizar campaña en un estado convulso, el aspirante no descartó solicitar protección formal si las circunstancias lo requieren, aunque enfatizó que su mayor resguardo es su historial de servicio cercano a la gente, recordando los comedores comunitarios instalados durante la pandemia.

«Dios nos cuide y nos proteja, pero si es necesario, pediremos seguridad para contender dignamente», expresó.

Envió un mensaje de unidad al interior de Morena, asegurando que, de no resultar favorecido en las encuestas internas, se sumará con institucionalidad al perfil designado.

«Acapulco ya no quiere más divisiones; si la encuesta la gana otra persona, hay que apoyarla con todo el sector empresarial para que haga un gran papel y esté obligado a escucharnos», concluyó, reafirmando que su separación del cargo actual ocurrirá estrictamente apegada a los tiempos que marque la legislación electoral.

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