Por Jorge Nava
●La alcaldesa advierte que para este y cualquier otro evento se impondrá la legalidad y no se permitirán arrancones. El operativo concluye con saldo blanco, 87 motocicletas foráneas aseguradas por infracciones y ocho detenidos. Debuta el nuevo Sistema de Justicia Cívica en el puerto para procesar a los infractores bajo un modelo educativo y de trabajo comunitario.
Luego de las restricciones aplicadas durante el fin de semana a las concentraciones de motociclistas en el puerto, la presidenta municipal, Abelina López Rodríguez, fijó una postura respecto al futuro del denominado «Acamoto». La primera edil afirmó de manera tajante que dicho evento formalmente “no existe” al carecer de solicitudes de permisos oficiales, por lo que advirtió que de cara al próximo año y para cualquier otra actividad masiva se mantendrá la política de cero tolerancia a los arrancones y el estricto cumplimiento de la legalidad.
“Yo siempre he dicho que el Acamoto como tal no existe porque nunca ha habido una solicitud como tal; lo que existe en Acapulco son reglamentos y el reglamento se aplica”, sentenció la alcaldesa al ser cuestionada sobre las quejas de algunos participantes que sugieren que las severas medidas de seguridad y tránsito podrían significar el fin definitivo de esta emblemática reunión de motociclistas. López Rodríguez remarcó que las leyes locales regirán de forma permanente en la Costera Miguel Alemán y todo el municipio, sin importar el tipo de visitantes que reciba el puerto.
El balance del operativo y el debut de la Justicia Cívica
La jornada concluyó con un reporte de saldo blanco, lográndose contener las conductas de riesgo en las vías públicas. De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, el despliegue preventivo arrojó la retención de 87 motocicletas, cuyas unidades pertenecían en su gran mayoría a visitantes foráneos. Las autoridades precisaron que los aseguramientos no obedecieron a reportes de robo, sino a faltas flagrantes al Reglamento de Tránsito, y que los vehículos están siendo devueltos de manera paulatina a sus propietarios conforme avanzan los trámites y la liberación de los créditos correspondientes.
Asimismo, este operativo enmarcó el fin de las celdas obsoletas de la antigua Barandilla y marcó el debut operativo del nuevo Centro de Justicia Cívica de Acapulco, a donde fueron canalizadas ocho personas detenidas por diversas faltas administrativas.
La alcaldesa Abelina López ponderó el cambio de paradigma judicial en el puerto, explicando que el nuevo sistema penal de convivencia busca privilegiar la mediación, el sustento probatorio de las detenciones y, por encima de todo, la reeducación del ciudadano sobre el castigo económico o el simple encierro.
“Ya dejamos ese sistema obsoleto que es barandilla para entrar al sistema de justicia cívica. Consiste en la parte de la mediación; ahora se requieren datos, pruebas. La verdad es que es muy interesante todo el procedimiento, porque más que castigar, el tema es educar”, detalló.
Para ejemplificar el nuevo enfoque institucional, la presidenta municipal expuso que, bajo este esquema, a los ciudadanos que violen las normas de convivencia local se les canalizará a resarcir el daño a través de servicios a la comunidad. “Es como los ciudadanos que tiran basura: en vez de a lo mejor aplicarle una multa, pues hay que ayudar, mandarlo a que nos ayude a barrer; hay que educar, que esa es la parte que nos toca”, concluyó López Rodríguez, ratificando que el ordenamiento urbano y la cultura cívica serán las prioridades de su administración frente a cualquier contingencia turística.
