Texto y fotos: Jorge Nava

En un esfuerzo por transitar de la nostalgia de lo que «alguna vez fue» hacia una recuperación tangible y estratégica, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) y la Secretaría de Turismo Federal instalaron formalmente el Consejo Consultivo de la Bahía Histórica de Acapulco.

Este nuevo organismo, definido por las autoridades como un ente dinámico y no estático, busca que la ciudadanía no solo sea espectadora, sino asesora directa en la implementación del Plan Maestro que pretende revitalizar el corazón del puerto.

Durante el acto de instalación, Enrique García Formentí Mendieta, director de Planeación Urbana Turística federal, subrayó que este consejo actúa como un enlace vital entre los gremios, asociaciones y la sociedad con el grupo de trabajo gubernamental.

La premisa fundamental es que el desarrollo de la zona no sea un documento «amarillo» guardado bajo la cama, sino una hoja de ruta actualizada constantemente que responda a las necesidades de los habitantes antes que a las del turismo masivo, pues bajo la visión de la actual administración, un centro histórico solo funciona para el visitante si primero es habitable y digno para quienes residen en él.

💢 El Plan Maestro bajo la lupa ciudadana

La presentación del borrador del Plan Maestro, que contempla 36 acciones estratégicas, detonó un debate profundo entre los especialistas presentes, pues uno de los puntos más críticos fue puesto sobre la mesa por el doctor Manuel Ignacio Ruz Vargas, quien cuestionó la ambigüedad del término «reconstrucción».

Ruz advirtió sobre el riesgo ético y legal de «reconstruir» estructuras que operaban de forma arbitraria o violando reglamentos antes de los desastres naturales, lo que podría derivar en la legalización de lo indebido.

Además, exigió claridad sobre el concepto de «Bahía Histórica», señalando que la verdadera prioridad debería ser un Plan de Manejo que derive en una declaratoria de la UNESCO, similar a la de Río de Janeiro.

En esta misma línea, Dulce María Gómez Velasco, enfatizó que el éxito del proyecto depende de una declaratoria oficial de Centro Histórico que involucre a los tres niveles de gobierno.

Sin este blindaje legal, advirtió, Acapulco seguirá perdiendo sitios de valor incalculable ante intervenciones de obra que ignoran la historia local.

💢 El desafío de la operatividad y la inclusión de La Roqueta

La logística del consejo también fue motivo de análisis. El oceanólogo Efrén García Villalvazo instó a las autoridades a ser prácticas para no asfixiar a los consejeros con burocracia.

Propuso la implementación de un sistema de información geográfica y herramientas digitales que permitan a los expertos colaborar desde sus ámbitos sin necesidad de reuniones extenuantes, facilitando así la captura de datos y el seguimiento de los proyectos.

Por otro lado, la biodiversidad y el patrimonio insular reclamaron su espacio. El biólogo marino Juan Manuel Barnard Ávila cuestionó la ausencia inicial de la Isla de la Roqueta en el polígono del plan, destacando su relevancia histórica desde la Independencia y su valor ecológico actual.

Ante este reclamo, Fonatur aclaró que, aunque se trabaja en una mesa específica de cambio climático para declaratorias de áreas naturales protegidas, la propuesta de integrar plenamente a La Roqueta en el circuito de la Bahía Histórica será analizada a fondo en las próximas sesiones.

💢 Voces de compromiso: ética y gobernanza

En entrevistas posteriores, los participantes coincidieron en que la pluralidad es la mayor virtud de este consejo, pero también su mayor reto, por ejemplo Gabino Solano destacó que la diversidad permitirá tomar decisiones más abiertas, siempre que se establezcan prioridades claras entre las múltiples iniciativas planteadas.

En contraste, Juan Manuel Barnard fue tajante al señalar la necesidad de un código de ética, advirtiendo que los expertos deben actuar con veracidad y alzar la mano ante cualquier acción que atente contra el ecosistema marino, independientemente de los intereses empresariales que puedan converger en la mesa.

Finalmente, María Mélida Campos García, secretaria municipal de Desarrollo Urbano, hizo un llamado a dejar de lado partidismos y situaciones personales para recuperar la plusvalía internacional de Acapulco.

Afirmó que este es el momento de que los ciudadanos que trabajan día a día en las playas y hoteles levanten la voz para recuperar su propia ideología e historia.

La próxima cita de este organismo quedó pactada para la segunda semana de enero de 2026. Concretamente, el miércoles 14 de enero a las 17:00 horas, el Consejo se reunirá para aprobar formalmente su reglamento y elegir a la persona que ocupará la presidencia, marcando así el inicio oficial de la ejecución de las obras y políticas que buscarán devolverle al puerto su lugar en el mundo.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *