ππ°π³: ππͺπ΄π’π¦π ππ’π£π’π―π’ π₯π¦ ππ°π΄ ππ’π―π΅π°π΄
No se necesita ser un genio del espionaje polΓtico para ubicarlos. Basta con leer sus mensajes. Ellos solitos se delatan: por el tono, por el contenido, por la saΓ±a.
La campaΓ±a βcon olor a nado sincronizado y presupuesto etiquetadoβ no ha logrado mucho, salvo una cosa: darle mΓ‘s popularidad a Abelina. La han convertido en vΓctima, en opositora simbΓ³lica de la izquierda hegemΓ³nica. La han vuelto mΓ‘rtir tropical. Y en tiempos donde lo que se mide no es la honestidad, sino la popularidad, ese efecto rebote es peligrosamente efectivo.
En vez de erosionarla, la guerra de memes la ha fortalecido. En cada lluvia, en cada bache, en cada nota roja, la narrativa se repite: βtodo es culpa de la alcaldesaβ. Pero entre tanto lodo, la figura de Abelina emerge como la de una sobreviviente acorralada, funcional para los que necesitan contraste.
Y ahΓ viene la pregunta incΓ³moda: si el ΓΊnico criterio vΓ‘lido fueran las encuestas βcomo hoy parece serloβ, ΒΏcon cuΓ‘ntos representantes se quedarΓa Morena en Guerrero si de honestidad se tratara?
MΓ‘s preocupante aΓΊn es el uso de esos mismos memes como forma de evasiΓ³n. En vez de fomentar reflexiΓ³n o acciΓ³n concreta, ofrecen risa fΓ‘cil. Son placebo polΓtico: entretienen, viralizan, pero no incomodan. La crΓtica se diluye entre likes y carcajadas, y lo denunciado se vuelve fondo de pantalla. Catarsis sin consecuencia.
Porque sΓ: se denuncian cosas graves, pero nadie actΓΊa. Nadie exige, nadie propone, nadie responde. Al final, como suele pasar en esta tierra nuestra, todo termina en chisteβ¦ aunque lo que se estΓ© narrando sea tragedia.
AquΓ el que pierde no es la alcaldesa. Ni siquiera lo es el PRI de siempre, que ahora se disfraza de oposiciΓ³n reciclada.
AquΓ el que pierde βy pierde feoβ es Morena, el partido de la presidenta Claudia Sheinbaum, por las ambiciones de sus polΓticos locales.
Los derrotados de siempre (PRIANRDMC) celebran y brindan con mezcal. Se carcajean y gritan: βΒ‘No que no eran iguales!β
Y sΓ. Con esta campaΓ±a sucia, Morena solo pierde.
P.D. Eso sΓ: entre tanta estridencia, hay talentos indiscutiblesβ¦ Algunos son verdaderos artistas del simulacro; autΓ©nticos π΄π±πͺπ― π₯π°π€π΅π°π³π΄ regiΓ³n cuatro.
