Por: Jorge Nava

Lo que debió ser una fiesta deportiva y cultural terminó en luto y reclamos sociales.

Tras el homicidio de un trabajador del volante durante el desarrollo de un encuentro deportivo en la comunidad de Cahuatitán, Coyuca de Benítez, el Comité Organizador de los Juegos Municipales 2025 (Edición LXV CAHUA-BARNU) anunció la cancelación definitiva de la competencia.

A través de un comunicado oficial, el Comité informó que la decisión de dar por concluida la justa de manera anticipada responde a la necesidad de salvaguardar la integridad física de atletas y familias.

El organismo subrayó que los hechos violent0s fueron «ajenos al deporte» y a la conducta de las delegaciones, atribuyéndolos a un entorno externo que no garantiza condiciones óptimas de seguridad.

A diferencia de ediciones anteriores o de eventos de similar magnitud como la Feria de la Palmera, asistentes denuncian una omisión crítica en las tareas de vigilancia.

Testigos señalan que, en años pasados, el despliegue de la Guardia Nacional, el Ejército y la Policía Municipal era constante; sin embargo, en esta ocasión, la presencia de fuerzas del orden fue prácticamente inexistente.

«Solo había una entrada principal al recinto; con una patrulla ahí lo habrían capturado. No hubo ni apoyo de Tránsito para el flujo de los vehículos», lamentó un asistente que prefirió el anonimato por temor a represalias.

Esta falta de previsión ha generado un clima de indignación y «rabia» hacia la actual administración municipal, la cual, hasta el momento, no ha emitido un pronunciamiento oficial condenando los hechos ni se ha solidarizado con la familia de la víctima.

Detrás de la tragedia subyace una problemática que, según los pobladores, ha «echado a perder» la esencia del comercio local durante la competencia.

Se apunta a que el control de la venta y distribución de bebidas alcohólicas dentro de los espacios deportivos quedó bajo el dominio de grupos con intereses ajenos a la comunidad.

Fuentes locales sugieren que la rivalidad por este mercado —que impidió incluso a los locales ingresar insumos básicos como hielo— fue el catalizador del ataque que cobró la vida del joven taxista.

Mientras el municipio permanece en silencio, el Comité Organizador indicó que en los próximos días se notificará a los delegados de cada disciplina el protocolo para la entrega de medallas pendientes.

El evento cierra así su edición 65 bajo una sombra de inseguridad que, según la población, pudo haberse evitado con la voluntad política de proteger una tradición de décadas.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *