En una sesión solemne, el Senado de la República nombró este miércoles “Elena Poniatowska Amor” a la Sala de Comparecencias, en reconocimiento a la trayectoria literaria y al compromiso social de la periodista y escritora. La iniciativa fue impulsada por las senadoras Beatriz Mojica Morga, presidenta de la Comisión de Cultura, y Laura Itzel Castillo, presidenta del Senado, y aprobada por unanimidad en el pleno.

Durante su intervención, Mojica destacó que el homenaje honra “a una mujer cuya obra dio voz a quienes históricamente habían sido relegados”. Desde tribuna, subrayó que Poniatowska colocó su oficio al servicio de trabajadores, estudiantes, víctimas de la represión y mujeres que lucharon por sus derechos. “Reconocer su nombre en este recinto legislativo es reconocer la importancia de escuchar y narrar la verdad desde la experiencia del pueblo”, afirmó.
Por su parte, Laura Itzel Castillo calificó la decisión como “un acto de justicia cultural”, y sostuvo que la autora forma parte central de la memoria literaria y política del país. Señaló que, desde la crónica, la novela y la entrevista, Poniatowska ha acompañado las luchas sociales que han marcado la vida democrática de México. Añadió que su obra contribuyó a visibilizar a sectores marginados y a registrar momentos clave de la historia reciente.
La homenajeada, de 93 años, tomó la palabra para agradecer la distinción, que definió como “un gusto y un honor”. En un discurso breve, recordó su cercanía con los ferrocarrileros, las costureras y diversas luchas sociales, así como episodios familiares vinculados a la Segunda Guerra Mundial. Destacó su orgullo por haber construido su vida en México y por su labor periodística. “Me honro de trabajar en La Jornada”, expresó, lo que generó una cálida ovación.
Mojica recalcó que dar el nombre de Poniatowska a un espacio del Senado es también reconocer una forma de hacer periodismo comprometida con la justicia y con la memoria colectiva. “Al nombrar esta sala, honramos su manera de escuchar, de preguntar y de acompañar a las personas que le abrieron su casa y su tiempo”, afirmó.
El acto concluyó con un recorrido simbólico por la recién nombrada sala, en presencia de legisladores, familiares, escritoras y colegas de la autora, quienes celebraron la incorporación de su nombre al recinto parlamentario.
