▪ Instruye que el equipo de Martí Batres realice un análisis exhaustivo de la situación denunciada por los trabajadores y la sociedad civil guerrerense.

Texto: Jorge Nava
Foto: Presidencia de la República

La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, manifestó su total respaldo al trabajo que encabeza Martí Batres Guadarrama al frente del ISSSTE, minimizando los recientes señalamientos de irregularidades administrativas en el nuevo Hospital de Alta Especialidad de Acapulco.

Durante su conferencia matutina, la mandataria calificó como extrañas las versiones que apuntan a una crisis interna en este nosocomio estratégico de Guerrero, el cual ha sido objeto de constantes denuncias por parte de la Comisión Intersindical, Asociaciones Civiles y Derechohabientes del ISSSTE en Guerrero, así como de personal médico que exige pagos y reconocimiento de plazas.

La controversia, documentada detalladamente por la Revista Costa Brava, escaló tras la salida de personal administrativo y la llegada de Edna Asuan Pichardo Aguirre como nueva directora.

Los señalamientos directos apuntaron a Juan Carlos Hernández Luna, director del hospital, como presunto responsable de anomalías, e incluso sugieren el influjo de figuras políticas como Yoshio Ávila y su supuesta cercanía con el senador Adán Augusto López Hernández, quien realiza labores territoriales en la entidad.

Al ser cuestionada sobre si se investigarán estos nexos para evitar que intereses políticos empañen una obra de tal magnitud, Sheinbaum fue tajante al señalar que Martí Batres está realizando una revisión muy estricta de toda la plantilla laboral en todo el instituto.

La Presidenta defendió la integridad de la actual administración federal y argumentó que el ISSSTE sufrió décadas de privatización y abandono durante el periodo neoliberal, por lo que su recuperación apenas comenzó hace seis años bajo la gestión del expresidente López Obrador y continúa ahora con un equipo que busca sanear las finanzas y la operación del organismo.

A pesar de las renuncias y los conflictos laborales reportados en el puerto, la titular del Ejecutivo Federal insistió en que el balance es positivo gracias a la revisión de plantillas para evitar duplicidades y la mejora de las condiciones de los trabajadores.

Destacó que el paso de jornadas de seis a ocho horas ha permitido mejores salarios y pensiones, además de asegurar que se sigue buscando personal especializado para las nuevas clínicas en la medida de lo posible.

Aunque la Presidenta cerró filas con el Director General del ISSSTE, instruyó que Batres revise puntualmente el caso de Acapulco para deslindar responsabilidades, sin que esto signifique aceptar la existencia de una red de corrupción.

La mandataria concluyó reafirmando que el Hospital de Alta Especialidad sigue siendo una prioridad para su gobierno y confió en que el equipo de Batres realizará un análisis exhaustivo de la situación denunciada por los trabajadores y la sociedad civil guerrerense.

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