El libro «Los que Preguntan» del periodista José Sobrevilla ofrece un testimonio fundamental sobre el fenómeno de las conferencias matutinas (Mañaneras) del expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), revelando el impacto personal y profesional que tuvieron en los periodistas que las cubrieron.

Durante la presentación de la obra en la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), el autor y sus comentaristas —el Doctor Raúl Fraga Juárez y el Maestro Misael Habana de los Santos— analizaron el rol central de este ejercicio comunicacional.

La obra documenta un hito inédito en la historia política y mediática de México, al tiempo que Sobrevilla contrastó la habilidad comunicacional del exmandatario con la de la actual presidenta, Claudia Sheinbaum.

Al responder a una pregunta clave planteada por una estudiante sobre qué aporta este libro a los demás, el autor, José Sobrevilla, fue directo: el volumen ofrece la «visión personal de quienes estuvieron en ese momento histórico» y documenta cómo lo «fueron asimilando».

El libro surgió, precisamente, del «desconocimiento absoluto de quiénes eran los que preguntaban», buscando ir más allá de las denostaciones que calificaban a muchos como «paleros del Presidente».

La obra recoge la vida, la formación y las motivaciones de quienes cubrieron en el Salón Tesorería, incluyendo a personas que definitivamente no eran periodistas, como algunos abogados.

El autor enfatizó que el libro revela cómo mucha gente cambió su forma de pensar y ejercer el periodismo al cubrir las Mañaneras.

Como ejemplo, contó la anécdota de un periodista que, siendo muy crítico y retador con López Obrador, con el tiempo empezó a hacerle preguntas «muy a modo» y «suavecitas», confesándole al autor: “No me lo vas a creer, cabrón. Dice, ‘Pero ya siento que lo amo’”.

Misael Habana de los Santos calificó la obra como un «testimonio coral de fenómenos inéditos en la historia política y mediática de México» y propuso que el título alternativo bien podría ser «Los que Resisten», ya que hacer preguntas en ese espacio no es un acto menor, sino un «ejercicio de dignidad profesional».

Sobrevilla fue categórico al contrastar el estilo de comunicación del expresidente López Obrador con el de la actual mandataria, Claudia Sheinbaum, pus el autor afirmó que, aunque la Presidenta «por más que le pone ganas y todo, nunca va a tener el nivel de comunicación que tuvo López Obrador».

Según Sobrevilla, López Obrador “era un comunicador nato” y el haber encabezado este movimiento de comunicación política lo puso «en el ojo del huracán».

Él «le pegó a muchísimos periodistas de una manera directa» y, a su vez, muchos comunicadores «se le fueron al cuello a él también». El periodista confesó que a él mismo lo «castigaban varias veces» con la negación de la palabra debido a que sus preguntas no eran «ortodoxas» y resultaban «complicadas».

El doctor Raúl Fraga Juárez reforzó esta visión, describiendo la Mañanera como el «gran fenómeno de la comunicación política» que AMLO estrenó a nivel presidencial en 2018.

El estilo de López Obrador fue «singular e irrepetible», demostrando tener la «destreza, la astucia y la capacidad de respuesta para salir avante siempre con todos los temas», incluyendo los que le «incomodaban o hasta le irritaban».

Fraga Juárez planteó la hipótesis de que el gobierno de AMLO se cimentó en un «verdadero estado mayor comunicacional», convirtiendo al Salón Tesorería en la «mega oficina de gobierno» que dictaba la agenda nacional.

Gracias a esta estrategia de comunicación, López Obrador terminó su sexenio con un 73% de aprobación.

Misael Habana analizó la Mañanera como un «arma de doble filo», destacando sus ventajas, como el acceso cotidiano a la fuente principal, y sus desventajas, que afectaron al oficio periodístico:

▪️ Asimetría de Poder: La horizontalidad era relativa porque «el poder siempre impone sus reglas» y el Presidente siempre tenía la última palabra y más tiempo que el periodista.
▪️ Estigmatización y Riesgo: El ejercicio generó tensión y miedo, pues colegas fueron «señalados, exhibidos, descalificados». Incluso, el propio Habana relató una anécdota donde, al preguntar sobre un conflicto político local, el presidente lo interrumpió, desestimando el tema aludiendo a que el reportero estaba siendo «utilizado por estos intereses políticos».

▪️ Periodismo Debilitado: Muchos medios se limitaron a «replicar lo dicho sin contexto ni investigación», convirtiéndose en «caja de resonancia».

▪️ Desgaste Profesional: La dinámica diaria es «físicamente agotador» y obliga a los reporteros a dedicar horas al seguimiento de la Mañanera, relajando energía para otros trabajos.

El autor, José Sobrevilla, enfatizó que su libro fue creado para dejar un testimonio de las personas que pasaron por el Salón Tesorería, un material muy recomendable que narra la historia «amena» y con anécdotas de este fenómeno comunicacional, incluyendo cómo personajes como Lord Molécula «fabricó su personaje».

La presentación contó con la asistencia de la doctora America Bautista Salgado, coordinadora de la Zona Sur de la UAGro; fue moderado por la doctora Mariela Díaz Sandoval, el doctor Gabino Solano, el director de la Facultad de Derecho, Javier Tumalan Narváez, entre otros invitados y alumnos de diversos planteles educativos.

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