Por: Misael Habana de los Santos

La duda sistemática es el título del libro biográfico del exsenador y candidato a la presidencia de la república por el PRI, Francisco Labastida Ochoa(FLO). Con motivo de su publicación, el periódico Reforma lo entrevistó.

En dicha entrevista, Labastida revela que un exgobernador de Guerrero (Rubén Figueroa Figueroa, por supuesto) le confesó cómo eliminó a sus opositores durante el brote guerrillero en su estado, en un episodio de terrorismo de Estado que incluyó los llamados “vuelos de la muerte”.

En el capítulo dedicado al gobierno de Luis Echeverría Álvarez (LEA), a quien el sinaloense califica de “perverso”, se aborda el sexenio en el que se vivió una fuerte crisis política y social en el país. Esta situación desató brotes de insurgencia de campesinos y guerrilleros, tanto urbanos como rurales, en diversos puntos del país, quienes buscaban poner fin a la dictadura del PRI.

Labastida Ochoa, sin mencionar nombres, refiere que un exgobernador de Guerrero admitió haber mandado asesinar a esos opositores que participaban en agrupaciones armadas.

“Por aquellos días, el gobernador de Guerrero me comentó: ‘Dicen que están desaparecidos, pero no están desaparecidos, yo los mandé matar’”, citó Labastida.

“Los subían a un helicóptero, se los llevaban 50 kilómetros mar adentro y los arrojaban al vacío. La misma técnica fue usada en Argentina, con la diferencia de que, en el caso mexicano, seleccionaban específicamente al líder y lo ejecutaban mediante un tiro de precisión”.

“Detrás de todo esto estaba don Luis. Su finalidad era provocar un clima de inestabilidad social y política que justificara la entrada del Ejército y las fuerzas paramilitares para controlar los disturbios”, escribió Labastida Ochoa en su biografía, que ya se encuentra en librerías.

El ex candidato del PRI, quien perdió la elección frente al panista Vicente Fox, a quien considera “superficial y poco preparado”, advierte que no se puede pasar por alto que LEA, señala FLO, era un personaje sui generis que buscó ser Premio Nobel de la Paz y, al mismo tiempo, fue acreditado como agente de la CIA.

Este testimonio de Labastida Ochoa adquiere una relevancia especial cuando se contrasta con las conclusiones de la Comisión de la Verdad sobre la llamada “guerra sucia” en Guerrero. La Comisión ha documentado sistemáticamente los crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado mexicano durante las décadas de los 60 y 70, en especial contra opositores políticos y movimientos insurgentes. Los testimonios y documentos presentados por la Comisión revelan un patrón de desapariciones forzadas, torturas y ejecuciones extrajudiciales, prácticas similares a las que describe Labastida. Su revelación sobre los vuelos de la muerte y el uso de fuerzas paramilitares refuerza las conclusiones de que el gobierno de Echeverría, con la complicidad de autoridades locales como Figueroa, utilizó estrategias de terror de Estado para sofocar la disidencia. La confesión de Labastida, por tanto, no solo valida los hallazgos de la Comisión, sino que expone la magnitud de la violencia institucional que buscaba acallar cualquier desafío al régimen priista en México.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *