Los hechos se desmienten solos; algunos desmienten y otros confirman lo que hemos venido diciendo aquí, en este noticiero, sobre la campaña que se inició la semana pasada.
Una campaña de acción política abierta —completamente— en lo que yo llamo el juego del “nado sincronizado” entre políticos, diputados y oposición para encaminar un juicio político contra la presidenta municipal de Acapulco, Abelina López Rodríguez.

Pero no sólo eso, no. Además, también se ha desatado una campaña financiada —quién sabe si con recursos públicos—, impulsada desde portales y medios de comunicación perfectamente identificados por su costumbre de mentir, de disfrazar la información y ponerla al servicio de intereses privados, de quien les pague, pues. Venden mentiras como si fueran verdades, y eso no le aporta nada a la vida política de esta sociedad. Al contrario: trabajan para enturbiar el panorama, para generar ruido, y, claro, para llevarse unos pesos a la bolsa. Así de vergonzosa es la actividad de estas páginas y de esas llamadas “redes sociales”.

Incluso hemos visto políticos que tienen sus propias “televisitas”, sus grupitos, sus equipos de campaña negra en contra de sus adversarios. Todo esto que menciono se confabuló, se reunió —quién sabe bajo qué manos— para atacar a la presidenta municipal y pintarla como sinónimo de caos, como si fuera la encarnación de la desesperación.

Pero creo que, objetivamente, hay que medir lo que ha hecho y lo que está haciendo Abelina López en Acapulco. No, no es una maravilla, pero tampoco es poca cosa administrar un municipio después de dos huracanes como los que pasaron. Y ahí está Acapulco: funcionando. Yo lo veo. Cada vez más limpia la Costera, ya hay agua en algunas zonas. No se va a resolver el problema del agua en su totalidad, no en unos años, porque la red hidráulica está podrida, rota, inservible. Pero sí, hay colonias donde ya llega el agua.

Y la Costera —desde que pasó a manos de Fonatur— está muy bien. Pero eso es lo que yo veo, lo que observo con objetividad. No es el paraíso, pero tampoco es el desastre que algunos quieren vender. Claro, hay gente interesada en señalar, en atacar, y en eso anda la oposición. Y algunos periodistas también, que se le van a la yugular a Abelina porque no les da recursos, porque les han bajado la cuota que antes recibían de Comunicación Social, cuya función también es administrar con criterios, no con favoritismos.

Muchos de esos medios ni siquiera tienen impacto. No funcionan bajo los criterios de evaluación de Comunicación Social, y por eso se les ha dejado fuera. Eso ha desatado una rabia, una furia provocada por el billete que ya no cae. Y eso hay que entenderlo también.

Sin embargo, como les decía, las cosas han cambiado. Hoy, por ejemplo, es importante la declaración del dirigente estatal de Morena, Jacinto González, sobre el respaldo del partido —de su estructura— a una de sus militantes: Abelina López Rodríguez. Y la defiende como tal, y sobre todo, la defiende de los ataques de un opositor que no es nuevo. Ha sido siempre oposición de Morena, enemigo de Morena por momentos, y por conveniencia.

Porque, claro, no se pelea con la gobernadora, ¿verdad? No se pelea con Claudia Sheinbaum. Se pelea con la presidenta municipal. Pues claro. No está tonto. Sabe perfectamente para quién trabaja.

Y Ramiro Solorio —todos lo sabemos— ha estado pegado al ayuntamiento, a los recursos públicos, a través de los partidos que ha pisado y las posiciones que ha ganado. Tiene su público, sí, tiene su gente. Yo no digo que no. Pero en este caso está haciendo su chamba. Coordinadamente con otros grupos, lo estaba haciendo, hasta que hoy sale el presidente de Morena y dice: “Basta.Hay que deslindarse. Ramiro Solorio es oposición. Sí, es oposición. Y que siga con su proceso, con su procedimiento, pero desde allá. Desde la oposición, no desde la izquierda”.

El presidente estatal de Morena en Guerrero, Jacinto González Varona, expresó su respaldo a la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, ante las observaciones realizadas por la Auditoría Superior del Estado (ASE) y la solicitud de juicio político en su contra. González Varona señaló que las irregularidades detectadas en la cuenta pública de 2023, que ascienden a 800 millones de pesos, podrían deberse a omisiones menores, como la falta de documentos o pólizas, y consideró que la presidenta municipal tiene su administración en orden. Asimismo, hizo un llamado a no ventilar públicamente estos asuntos hasta que se resuelvan en las instancias correspondientes, para evitar su politización.

En cuanto a la solicitud de juicio político por un laudo laboral pendiente, González Varona indicó que se trata de un tema administrativo heredado de administraciones anteriores y que actualmente se le está dando seguimiento tanto en el Congreso local como en la administración municipal.

Por su parte, la alcaldesa López Rodríguez afirmó que no ha sido notificada oficialmente sobre ningún juicio político en su contra, pero aseguró estar lista para defenderse en caso de que se le requiera.

Así las cosas. Y todo indica que Ramiro Solorio, una vez más, fue derrotado y puesto en su lugar: caminando cuesta arriba en busca del presupuesto para el 27 que se escapa de sus manos.

Por: Misael Habana de los Santos

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